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ANTEPROYECTO DE LEY ORGANICA DE IGUALDAD Y LIBERTAD RELIGIOSA II

September 14th, 2011 Leave a comment Go to comments

Primera Parte del Artículado…

TÍTULO SEGUNDO

Principios y Derechos

Art. 5.- Libertad de conciencia y religión.- En el marco de la dignidad de la persona, el Estado respeta los diversos credos religiosos de acuerdo con la Constitución y los instrumentos internacionales suscritos y ratificados por el Ecuador; en consecuencia, reconoce, protege y garantiza la libertad de conciencia y sus prácticas religiosas privadas y públicas. El Estado promoverá su real goce y ejercicio sin perjuicio del respeto al principio de laicidad.

Art. 6.- Principio de libertad religiosa.- Toda persona tiene derecho a profesar una religión, a conservarla o a cambiarla, a exteriorizarla a través de la libre manifestación individual o colectiva, pública o privada, lo que incluye el culto, la difusión e información religiosa, la formación, educación, misión y enseñanzas religiosas, la reunión y asociación con fines religiosos y otras libertades que guarden relación con aquellas.

Los Líderes y Ministros de Culto tendrán las garantías necesarias para realizar pronunciamientos y denuncias proféticas públicas a favor de la justicia y de la paz de la sociedad. 

Art. 7.- Prohibición de discriminación por creencias religiosas.- Se prohíbe toda acción u omisión, que directa o indirectamente, discrimine a una persona en razón de su religión. 

Art. 8.- Principio de igualdad y equidad religiosa.- En lo formal, todas las entidades religiosas son iguales ante la ley en derechos, obligaciones y beneficios. Ninguna ley y ningún convenio que firme el Estado ecuatoriano pueden ser discriminatorios de cualquier Entidad Religiosa.

En lo material, se prohíbe toda acción u omisión que directa o indirectamente discrimine a una entidad religiosa en razón de sus creencias, práctica o ideario. El Estado no podrá reconocer u otorgar a ninguna entidad religiosa un trato privilegiado en desmedro de otras.

El Estado reconocerá derechos, privilegios e inmunidades iguales a los líderes religiosos y representantes legales de todas las Entidades Religiosas, los que únicamente podrán tener vigencia cuando sean dados por ley.

Art. 9.- De la espiritualidad de las comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades.- El Estado reconoce y garantiza a las comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades de conformidad con la Constitución y con los pactos, convenios, declaraciones y demás instrumentos internacionales el derecho ejercer su espiritualidad, a la libertad e igualdad de religión y de culto y creencias. La espiritualidad y las creencias de comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades son componentes fundamentales de su cosmovisión y reguladoras de sus específicas formas de vida.

El Estado protege los lugares rituales y sagrados que por su valor cultural, espiritual e histórico determinen las comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades.

Los pueblos y nacionalidades en sus comunidades y territorios garantizarán que sus miembros ejerzan el derecho a practicar, conservar, cambiar o profesar la religión o creencia que a bien tuvieren.

Art. 10.- Principio de autonomía.- Las entidades religiosas tienen plena autonomía en su organización, estructura y gobierno; prácticas litúrgicas y de culto; gestión de recursos y finanzas; dentro de su carácter y finalidad religiosa y del marco jurídico vigente.

Art.- 11.-  Servicio Voluntario.- El voluntariado es el eje central para las labores de desarrollo y cumplimiento de los objetivos de las Entidades Religiosas. En consecuencia, las Entidades Religiosas direccionarán al voluntariado, dentro del respeto a las creencias individuales, para la mejor consecución de sus fines, sin vulnerar derechos individuales y colectivos; y, el Estado respetará y protegerá las relaciones de los voluntarios con las Entidades Religiosas.

 Art. 12.- Pluralismo religioso.- El Estado respetará y protegerá la práctica religiosa favoreciendo un ambiente de pluralidad y tolerancia. 

Art. 13.- Principio de laicidad.- El Ecuador es un Estado laico, por tanto, ninguna religión o espiritualidad es ni será oficial o estatal. Dentro de un régimen de neutralidad y autonomía, el Estado mantiene relaciones armónicas con todas las entidades religiosas establecidas en el Ecuador y mantiene una posición de imparcialidad frente a sus concepciones y creencias. 

Art. 14.- Principio de Cooperación.- El Estado ecuatoriano, los gobiernos regionales, los gobiernos locales, y toda entidad pública o privada, podrán suscribir convenios de cooperación, en términos de igualdad y no discriminación, con las entidades religiosas legalmente reconocidas, sobre temas de mutuo interés, en procura del bien común.

La cooperación estatal atenderá los principios de justicia social para promover la atención y la igualdad de oportunidades a los sectores menos favorecidos por su situación socio económica o geográfica. Las entidades religiosas que se beneficien de la cooperación estatal, están obligadas a rendir cuentas al Estado sobre el cumplimiento de los objetivos y del ejercicio económico que sean parte de la cooperación.

Art. 15.- Alcances del ejercicio individual de la libertad religiosa.- En el ejercicio individual del derecho a la libertad religiosa, sus prácticas religiosas no pueden violentar los derechos, comprendiendo de manera no taxativa, las siguientes facultades de la persona:

  1. Profesar la creencia religiosa elegida con toda libertad y cambiar o abandonarla en cualquier momento;
  2. Asociarse a una Entidad Religiosa;
  3. Promover el desarrollo y práctica comunitaria de actividades y manifestaciones religiosas;
  4. La posibilidad de vestir y portar sus propios símbolos de conformidad a sus creencias religiosas.
  5. Conmemorar sus festividades, celebrar sus ritos, y no ser obligado a realizar ninguno de estos actos en contra de su voluntad;
  6. Contraer matrimonio de acuerdo a sus creencias religiosas;
  7. Recibir sepultura de acuerdo a sus creencias religiosas;
  8. Recibir asistencia conforme a sus principios religiosos en establecimientos de salud, dependencias de las fuerzas armadas y policiales, y centros penitenciarios. En caso de urgencia, las personas pertenecientes a su propia religión o de la que a bien consintiere podrán ingresar a los lugares señalados sin restricción alguna.
  9. Recibir, informar e impartir enseñanza religiosa por cualquier medio;
  10. Procurar nuevos creyentes para su opción religiosa y divulgarla libremente por la palabra, por la imagen o por cualquier otro medio sin censura previa. Las actividades de desarrollo, de asistencia social o humanitarias públicas o privadas no podrán estar condicionadas directa ni indirectamente a la adopción de ninguna práctica o creencia religiosa por parte de los beneficiarios;
  11. Nadie podrá efectuar proselitismo religioso al interior de espacios privados destinados al culto por parte de otra Entidad Religiosa, sin el consentimiento de ésta.
  12. Juramentar o prometer según sus propias creencias o abstenerse de hacerlo, y de no ser constreñido a hacerlo frente a símbolos religiosos que no sean los propios;
  13. Guardar el día de descanso que considere sagrado su religión. Se deberán practicar acomodaciones razonables a fin de garantizar su ejercicio sin impedimento ni discriminación alguna;
  14. Solicitar y recibir un informe económico anual;
  15. Los ministros de culto o quien haga sus veces no están obligados a declarar sobre hechos que les hayan sido manifestados en el ejercicio de sus funciones, ni a celebrar ceremonias religiosas ajenas a la doctrina que profesan.

Art. 16.- Objeción de conciencia.- Toda persona podrá declarar oportunamente su oposición al cumplimiento de un deber jurídico, en razón de sus convicciones morales y religiosas y en el ejercicio de su libertad de conciencia, pensamiento y religión, sin que este derecho pueda menoscabar otros derechos, ni causar daño a las personas o a la naturaleza. En caso de conflicto entre principios o valores, se aplicará el criterio de ponderación.

El objetor que por motivos de conciencia no pueda cumplir con un deber jurídico será eximido de su cumplimiento sin sanción alguna, sin perjuicio de cumplir con la correspondiente prestación sustitutiva si ésta fuera aplicable.

Art. 17.- Límites a la libertad religiosa.- De conformidad con los tratados internacionales de derechos humanos ratificados por el Estado, la libertad religiosa estará sujeta únicamente a las limitaciones que prescriba la Ley y que sean necesarias para proteger los derechos y libertades. 

Art.- 18.- Derechos en relación a la actividad humana.- Se reconoce y garantiza el derecho a no ser impedido por motivos religiosos al ejercicio de cualquier derecho humano, de manera especial aunque no taxativa, para acceder a cualquier trabajo público o privado, a elegir y ser elegido, a recibir atención en salud, a las actividades culturales, científicas, recreacionales y cuaquier otra que sea parte del ejercicio cotidiano de la actividad humana. 

Art. 19.- Interpretación de la ley.- Cuando deban interpretarse una o varias normas de la presente ley, se atenderán la Constitución y los principios establecidos en esta Ley, en el sentido que favorezca más la plena vigencia de los derechos humanos.

Art. 20.- Derechos en la relación educativa.- Se reconoce y garantiza el derecho de elegir para sí, y de los padres para los niños, niñas y adolescentes o personas con capacidades diferentes bajo su dependencia, dentro y fuera del ámbito escolar, la educación religiosa según sus propias convicciones. Para este efecto, los establecimientos docentes ofrecerán educación religiosa a los educandos de acuerdo con la enseñanza de la religión a la que pertenezcan, sin perjuicio de su derecho de no ser obligados a recibirla. La voluntad de no recibir enseñanza religiosa puede ser manifestada en el acto de matrícula por el alumno mayor de edad o los padres o curadores de niños, niñas y adolescentes o personas con capacidades diferentes.

Independientemente del derecho establecido en el inciso anterior, se reconoce y garantiza el derecho a no ser impedido por motivos religiosos para acceder a cualquier institución educativa pública, fiscomisional o particular.

En todo caso se tendrá en cuenta la opinion de los adolescentes mayores de 12 años, para decidir sobre su educación religiosa.